Una entrada única para los libros de los expertos

Más de dos mil bibliotecas especializadas forman una red en España de alto valor documental que ahora cuenta con su propio portal en internet

Las bibliotecas son uno de los ejes de la lectura, pero también son fundamentales para la investigación o para guardar documentos históricos, los últimos avances y los secretos bibliográficos de un tema en concreto.  A esto último se dedican sobre todo las llamadas bibliotecas especializadas. Las hay de administraciones públicas, de centros de investigación, de instituciones religiosas o de empresas. Incluyen desde manuscritos a documentos exclusivamente online, te trasladan del Medioevo al siglo XXI. Hay bibliotecas de temática general o de asuntos dispares, pero sobre todas ellas el Ministerio de Cultura decidió unificar la información disponible en España. Desde 2008 se lleva trabajando en ello y en los últimos años se ha generado un impulso con la creación de una tipología de estas bibliotecas y una página web que se puso en marcha el pasado mes de diciembre.

Una biblioteca especializada, según la define Cultura, es la biblioteca o centro de documentación cuyos fondos tratan de un tema, o grupo de temas afines, y que tiene por objeto dar apoyo a la toma de decisiones del personal de su institución o facilitar información concreta sobre una materia o dar servicios técnicos para el desarrollo de las investigaciones del personal de la propia institución o de usuarios externos.

Bajo esta técnica definición, en España, según los datos del Ministerio de Cultura, hay 2.449 bibliotecas consideradas especializadas, que tienen como principal gestor a la Administración Pública. Casi 600 dependen de ella, seguidas por las que se encuentran bajo la tutela de centros de investigación (228), museos y conjuntos arqueológicos (212), archivos (191) e instituciones religiosas (180). Son pues una parte importante del sistema bibliotecario español, compuesto por unos ocho mil quinientos centros, de los cuales más de la mitad son bibliotecas públicas sobre las que recae una parte importante de la labor de promoción de la lectura.  

En 2008 se puso en marcha la Comisión Técnica de Cooperación de Bibliotecas Especializadas con el objetivo de impulsar la cooperación entre ellas, además de elaborar un diagnóstico de su situación en las diferentes comunidades autónomas y elaborar propuestas de mejora. Fue durante unas jornadas celebradas en Jaca, donde se constató que esta tipología bibliotecaria, tan fragmentada y diversa, precisaba un instrumento que ayudase a los centros a visibilizar sus fondos y servicios y también para que, dentro de las particularidades de cada uno, se comenzase a elaborar una política común.

Poco después, en 2010, se presentó un documento en el que se ponía de manifiesto la falta de medios de estos centros (aunque su situación variaba mucho de uno a otro) así como la carencia de datos estadísticos. Pese a ello, se constataba la existencia de un gran volumen de fondos de calidad y con gran valor histórico o singular, además de contar con usuarios expertos en cada una de las materias, lo que suponía una red de enorme potencial.

Entre las conclusiones de aquel informe se hablaba del poco conocimiento que hay sobre este tipo de bibliotecas fuera de grupos reducidos de expertos en cada una de ellas, además de la falta de datos y la escasa coordinación entre ellas y con los responsables institucionales. Hacía falta trabajar para cambiar esta situación.

Un plan de visibilidad

La actividad de la Comisión ha tenido como último elemento la puesta en marcha del portal anunciada por el Ministerio de Cultura en diciembre. Formaba parte del Plan de Visibilidad para las Bibliotecas Especializadas, que se había creado en el contexto del III Plan Estratégico del Consejo de Cooperación Bibliotecaria 2019-2023.

El nuevo portal trata de ser una referencia sobre la situación de este segmento en España y arrojar así luz para mejorar su gestión, para fomentar que cooperen unas con otras y ofrecer así cierta unidad en un material tan valioso como disperso. Su objetivo es ofrecer información sobre qué son estos centros y la tipología de fondos que ofrecen; así como mostrar una relación de los principales proyectos digitales que facilitan el acceso a los fondos patrimoniales depositados en estas bibliotecas; recopilar catálogos colectivos temáticos; elaborar una lista de redes de bibliotecas especializadas (archivos, museos, sanidad, entre otros), con su denominación, datos de contacto y enlace web; exponer una selección de experiencias innovadoras, a modo de buenas prácticas, así como un formulario para que las bibliotecas que lo deseen puedan comunicarlas; incluir una sección que reúne todas las noticias de actualidad, relacionadas o de interés sobre bibliotecas especializadas y ejercer de repositorio de documentación y recursos sobre bibliotecas especializadas.

Próximo mapa digital

Además de esta página web, el plan de visibilidad incluía elaborar un mapa digital de estas bibliotecas, que estará disponible próximamente. “Ambas herramientas contribuyen a dar mayor visibilidad y facilitar la búsqueda de información relativa a las bibliotecas especializadas de nuestro país”, señalaba el Ministerio de Cultura.

La información es tan ingente como las materias que se abordan en estas bibliotecas. Hay información sobre las redes que ya existen, generalmente temáticas, sobre portales que ofrecen documentación específica de cada una de ellas y sobre experiencias innovadoras en este ámbito.

En estas bibliotecas se pueden encontrar todo tipo de fondos, de todas las épocas y de cualquier materia, desde manuscritos a documentos en línea. No todos los usuarios pueden acceder a todo tipo de fondos, ya que se trata de bibliotecas con funciones específicas y distintas a las de la biblioteca pública. Sin embargo, hay fondos que son de libre acceso y han sido digitalizados con lo que cualquier persona puede acceder a ellos desde internet.

La clasificación temática de bibliotecas especializadas, elaborada por la Comisión Técnica, indica que en España hay 19 temáticas diferentes con 70 subdivisiones. Esta clasificación se hizo para completar datos y elaborar directorios, tarea imprescindible para acometer los diferentes proyectos de cooperación y mejora de este tipo de bibliotecas.

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