Publishers Weekly en Viñetas: Especial Panini Comics

Nuevo especial dedicado a Panini, editorial siempre dispuesta a la hora de contribuir a nuestro entretenimiento aportando ingentes cantidades de lecturas más que recomendables. Tal y como es su oferta, este texto va a intentar repasar algunos títulos que pertenecen a los géneros más variados, desde el manga a las franquicias cinematográficas pasando por el noir.

Abrimos con la primera entrega de Una muerte asfixiante y solitaria, manga que podríamos englobar dentro del true crime cuyos autores, Shôta Itô y Hajime Inoryû, ya nos dejaron boquiabiertos y con el corazón en un puño gracias a su trabajo en The killer inside. En este caso nos vamos a encontrar con una historia oscura y violenta, repleta de momentos malsanos y donde el suspense y la intensidad van creciendo de manera exponencial a medida que se va desarrollando la trama.

El detective de policía Jin Saeki recibe un aviso por robo que afecta a un ciudadano de los más ricos de Fujiyama, lugar donde tiene lugar la acción. La forma de ser y de pensar del investigador le hace no poner demasiado interés en el caso ya que la víctima no va a sufrir demasiado la pérdida gracias a su boyante situación financiera. Sin embargo, una vez en el lugar de los hechos, acontecerá una serie de descubrimientos que pondrá patas arriba la situación: el dueño de la mansión lleva bastante tiempo desaparecido y, en una de las estancias, encuentran los cadáveres de varios niños que presentan señales de haber sido torturados y que aparentemente vivían con él.

Con estas piezas desplegadas en el tablero, se le irán uniendo otras para conocer más del pasado de los personajes y las motivaciones que tienen para actuar de la forma que lo hacen. Maltratos infantiles, familias desestructuradas y algún que otro elemento más hacen del guion propuesto por Shotâ una lectura absorbente equiparable a la mejor novela policial y criminal. Con un desarrollo pausado en el que se mezclan crímenes, sentimientos y experiencias personales, mucho nos tememos que este Una muerte asfixiante y solitaria va camino de convertirse en uno de esos thrillers de los que todo el mundo terminará hablando y recomendando.

La calidad de la obra no se aprecia solamente en la narrativa de la misma, el aspecto visual desplegado por Hajime no puede ser más adecuado. De corte realista y duro, no se va a retraer a la hora de mostrar una violencia explícita y enfermiza que pondrá los pelos de punta al lector. Todo ello con una claridad y pulcritud que crea un contraste perfecto entre lo que se vé y cómo se vé. Como si de unos Brubaker y Phillips mangakas se trataran, esta pareja artística siguen demostrando lo bien avenido de su unión gracias a trabajos que apuntan muy alto.

Una muerte asfixiante y solitaria volumen 1
Shôta Itô y Hajime Inoryû. Panini Comics. 8,95 € (176p.) ISBN: 9788411506878

Con el siguiente volumen todavía no podemos darle un respiro a nuestros sufridos corazones ya que la segunda entrega de The silver coin (La moneda de plata) nos ofrece una nueva tanda de relatos cortos en los que la maldita moneda va a cruzarse en el camino de pobres desgraciados cuyo destino no les augura nada bueno. La serie de Image sigue un patrón muy marcado y definido, historias que captan un momento concreto en el que personas normales con ansias de poder tendrán que pagar un alto precio si quieren conseguir sus anhelos.

Bien es cierto que su dibujante y creador, Michael Walsh, hace todo lo posible por darle cierta sensación de continuidad que deje atrás el aspecto recopilatorio que exhibe la serie. Y lo consigue gracias al espléndido trabajo realizado por los autores que contribuyen a desarrollar el trasfondo que envuelve el codiciado objeto. No estamos ante nombres cualquiera, los guionista implicados en este proyecto son de los más importantes que vamos a encontrar dentro de la industria como pueden ser Joshua Williamson, Ram V, Matthew Rosenberg, Vita Ayala y el propio Walsh.

Aunque todos ellos hacen un trabajo notable a la hora de aportar personalidad a sus relatos, existe un punto en común en todos ellos, el tono espeluznante y terrorífico que consiguen imprimir a sus textos. Utilizando la moneda como representación del lado más oscuro de la humanidad y de la codicia, vamos a ser testigos de lo que somos capaces por lograr éxito y riquezas, por colmar nuestros deseos y ambiciones. Poco importa aquí la ética y la moral de cada uno de los protagonistas, el simple destello del metálico elemento va a sacar a relucir lo peor de todos ellos. Se consigue todo esto, además, empleando géneros de lo más variados, aventuras que se mueven por distintas épocas y que se mueven entre la ciencia ficción, el thriller, el slasher o el terror juvenil.

Un chaval en un salón recreativo intentando ser el mejor en el videojuego con el que se entretiene, un perdedor que parece haber encontrado la racha de su vida en un casino con estructura de pirámide azteca, el limpiador de un edificio de Wall Street, un policía corrupto durante los famosos incidentes del Bronx que tuvieron lugar en los años sesenta o un grupo de jóvenes que se disponen a jugar con fuerzas del más allá. El episodio escrito por Walsh, al igual que en el anterior volumen, arroja algo de luz sobre el origen de la moneda, realizando labores de guionista tan certeras y eficientes como su capacidad para dibujar, elemento determinante para que el conjunto sea lo suficientemente atractivo como para que consideremos The silver coin una de las propuestas más interesantes y originales de cuantas atestan las estanterías de las librerías especializadas. 

The Silver Coin Volumen 2
V.V.A.A. Panini Comics. 22,00 € (128p.) ISBN: 9788411501927

La siguiente referencia nos lleva hasta los designios donde unos letales xenomorfos ponen en aprietos a unos pobres humanos que harán todo lo posible por sobrevivir a la amenaza. Alien: Reanimación supone la segunda entrega de las aventuras basadas en los personajes de la mítica franquicia cinematográfica. Tras el buen sabor de boca que nos dejaba el arranque de la serie, el equipo creativo formado por Phillip Kennedy Johnson y nuestro Salvador Larroca siguen a lo suyo y nos traen la segunda oleada de episodios con los que se completa el primer año de esta nueva etapa.

Tras aquel primer Linajes, las bases de los nuevos tebeos quedaban bien definidas y asentadas, trasladando a la perfección el espíritu de las películas clásicas al formato de viñetas. El trabajo realizado en La Casa de las Ideas con las distintas adaptaciones (Conan, Star Wars, El Planeta de los simios, Depredador) está dando sus frutos y parece que cuentan con el suficiente apoyo de los seguidores como para que todos vayan gozando de muy buena salud. El bárbaro cimmerio es el único que ha abandonado la editorial por cuestiones de derechos, no por falta de interés.

Para este nuevo volumen toca cambio de localización, desarrollándose la acción en la superficie de un planeta, dejando atrás la oscuridad y el vacío del espacio exterior, algo que nos recuerda a la jugada realizada por James Cameron en Aliens. De hecho, el guion escrito por Johnson toma prestados muchos elementos de la secuela cinematográfica, cambiando algunos aspectos como hacer que el grupo humano, una congregación religiosa que ha renegado de la tecnología, se encuentre en una luna habitable. Añadimos la presencia de un personaje femenino de armas tomar que hará las veces de la querida Ellen Ripley y la siempre agradable influencia de la corporación Weyland-Yutani para que obtengamos un cocktail que satisfará los paladares más exigentes.

El escritor estadounidense se permite el lujo de introducir lugares conocidos por el lector (y espectador) para estrechar el vínculo formado entre ellos y la lectura, una maniobra que permite una lectura más fluida y familiar. Bien es cierto que todo el aspecto religioso que se presenta en las primeras páginas, queda relegado a un segundo plano para dejar paso a la pertinente eliminación de muchos de los personajes que servirán como carne de cañón para las simpáticas criaturas que no dudarán en arrasar con todo lo que se cruce en su camino.

Larroca, como viene siendo habitual, despliega su arte de base fotográfica, caracterizando a los personajes con una fisionomía y expresiones faciales muy características. Toda la violencia desplegada por los aliens queda perfectamente retratada en unas espectaculares escenas de acción, convirtiéndose en el compañero de viaje ideal para un Kennedy que parece haber captado a la primera el tratamiento con el que la editorial quería emprender esta nueva andadura. Entretenimiento para desconectar un poco que deja con ganas de hacerse rápidamente con Icarus, el relato más reciente hasta el momento y del que daremos buena cuenta en breve.

Alien Volumen 2: Reanimación
Phillip Kennedy Johnson y Salvador Larroca. Panini Comics. 23,00 € (176p.) ISBN: 9788411500524

No nos alejamos del Séptimo Arte para la siguiente obra, Predator: El día de la cazadora supone la primera entrega, al igual que Alien, del material producido por Marvel tras la adquisición de los derechos de la franquicia. Todos conservamos el gratísimo recuerdo que produjo el visionado en el año 1987 de aquel largometraje dirigido por John McTiernan donde mezclaba de manera magistral acción, terror y ciencia ficción. La criatura protagonista, un letal cazador de origen extraterrestre, terminó convirtiéndose en todo un referente cultural a la hora de referirse a una saga que con el paso de los años ha ido ganando en complejidad, diversidad y seguidores.

Como era de esperar, el mundo del cómic no ha permanecido ajeno a un filón como el que ofrecía el depredador. Las muchas miniseries publicadas durante su estancia en Dark Horse (en proceso de recuperación por Panini en el maravilloso formato omnibus) ofrecían distintas visiones del fenómeno, siguiendo una estructura de relatos independientes con alguna que otra referencia a hechos pasados que no pasaban de ser un guiño al lector que se fijara en los detalles más nimios. No quedó la cosa ahí, tanto se descontroló el poder de atracción del sanguinario elemento que su fama también se expandió en novelas y videojuegos, prueba inequívoca de que estábamos ante un fenómeno a tener en cuenta.

El pistoletazo de salida en el Noveno Arte se produciría en el año 1989, momento en el que vería la luz la mítica serie guionizada por Paul Verheiden y Chris Warner, un relato que abría la veda a una explotación que ha continuado hasta ahora, esta vez, de la mano de Marvel. Esta vez le toca el turno al tándem formado por Ed Brisson y Kev Walker, un dúo muy versátil que demuestra los buenos resultados que puede dar cualquier personaje siempre que detrás haya unos creadores de calidad y con ganas de hacerlo bien.

Una miniserie que nos va a presentar a Theta, una joven que va a ser testigo del asesinato de su familia a manos de un predator. Quince años después, se ha convertido en un cazadora curtida en mil batallas cuya misión consiste en surcar la galaxia en busca de estas criaturas y acabar con ellas con la esperanza de encontrar a la que cambió su vida para siempre. Un planteamiento que funciona bastante bien desde las primeras páginas, como un impactante arranque en el que veremos a la protagonista ataviada con una de las armaduras que usan los depredadores y conociendo el manejo de todas sus armas.

La trama nos puede recordar a lo visto en la última entrega cinematográfica, Prey, donde una guerrera india tenía que vérselas con un peligroso invasor que llegaba para arruinar la vida de la tribu a la que pertenecía la protagonista. Brisson consigue hacer prevalecer la figura del personaje femenino por encima de la de la icónica criatura, aportando un enfoque novedoso y encumbrando a Theta como una asesina implacable. Walker consigue seguir el endiablado ritmo de la historia con un estilo idóneo, curtido en un buen puñado de tebeos donde el terror y la fantasía jugaban un papel determinante. Una lectura que aúna innovación, continuidad y acción de primera categoría, asegurando un futuro más que prometedor.

Predator: El día de la cazadora
Ed Brisson y Kev Walker. Panini Comics. 24,00 € (160p.) ISBN: 9788411505796

Nos movemos otra vez hasta el país del sol naciente de la mano del inigualable Tsutomu Nihei y un volumen especial de su obra más celebrada. Blame! 0: Noise supone el carpetazo definitivo a la serie con un volumen unitario que funciona como precuela de la misma. El estilo inconfundible del autor ha llegado a ser fácilmente identificable por cualquiera gracias a un trazo distintivo y una narrativa oscura y prácticamente muda donde una ciencia ficción sucia y áspera nos dibuja paisajes apocalípticos plagados de peligrosas criaturas.

Tras la reciente publicación de la Master Edition, esta entrega final se convierte en un imprescindible para todos aquellos que hayan disfrutado de la mitología creada por Nihei. No estamos ante una obra reciente, este Noise vio la luz en el lejano 1998 y viene a contarnos la historia de Cibo, uno de los personajes que tendría un papel determinante en la serie original. Un capítulo extra que, a pesar de lo que pueda parecer, cuenta con los mismos elementos y el mismo nivel de calidad que pudimos encontrar a lo largo de Blame!.

Para todos aquellos que estén familiarizados con esta epopeya, se podrán hacer una ligera idea de lo que les va a deparar este volumen. Un relato que tiene lugar en el mismo mundo postapocalíptico que Blame! y que, además, explora aspectos que tuvieron lugar previamente a lo narrado en aquella. Un guion de marcado carácter distópico que arrojará algo de luz sobre importantes detalles que están relacionados con la Corporación de la Red y su incansable búsqueda de la Red Terminal Genética. Del mismo modo, se pone especial énfasis en revelar el origen de algunos de los elementos clave dentro de la historia central.

El concepto de manga visual adquiere una nueva dimensión con el trabajo de Nihei y todo el arte que despliega en estas planchas. Su parquedad en palabras se ve suplida por un torrente visual que impacta sobre el lector y queda conmocionado ante unas ilustraciones llenas de fuerza y grandeza. Las secuencias de acción que se saca de la manga pueden sucederse a lo largo de un buen número de páginas sin ni siquiera usar un solo bocadillo de diálogo. Su trazo sucio, suelto y eléctrico imprime una personalidad arrebatadora a los dibujos que ganan en dinamismo y espectacularidad para disfrute del lector. Unido a su habilidad única para diseñar personajes e intrincados y laberínticos entornos, hacen que cualquier referencia que contenga su nombre, sea sinónimo de calidad y garantía suficiente como para que nadie se pueda sentir defraudado con su lectura.

Blame! 0: Noise Master Edition
Tsutomu Nihei. Panini Comics. 16,00 e (192p.) ISBN: 9788411506793

Le toca el turno a un nombre importante dentro del Universo Marvel, Spiderman, y a una de sus sagas más recordadas, La última cacería de Kraven. Está siendo una práctica habitual dentro de la compañía, aprovechar algunos de los momentos más clásicos de su catálogo para publicar nuevas series que giran en torno a dicho acontecimiento. De esta manera surge La cacería pérdida de Kraven, miniserie que cuenta con los guiones de J.M. De Matteis y que sirve para trasladarnos hasta aquella trama para rebuscar elementos que forman parte de su origen.

Hace años de la batalla definitiva entre ambos personajes, una saga llena de épica y misterio que nos convenció a todos de que el Hombre Araña estaba realmente en peligro, siendo posible su muerte a manos de este letal villano. Un maquiavélico plan que, entre otras cosas, nos dejaba al bueno de Peter Parker encerrado y enterrado en un ataúd, y un final completamente sorprendente e impactante. Momentos clave que aquí se aprovechan para tejer un nuevo relato con muchos elementos comunes y conocidos.

Peter, tras perder los poderes arácnidos, ha entregado el testigo de su responsabilidad superheroica al clon Ben Reily, una situación que parece estar afectándole sobremanera ya que sufre continuas pesadillas en las que se vuelve a encontrar con los muchos enemigos que venció en el pasado. El estrés y la ansiedad provocados por estas visiones está poniendo en peligro su matrimonio con Mary Jane y, lo que es peor, no sabe qué puede hacer para arreglarlo. Gregor, el mentor de Kraven, parece ser el que está detrás de todo este asunto, un plan de venganza contra Parker cuya finalidad es acabar con él y con todos sus seres queridos.

DeMatteis juega sus cartas de manera inteligente, aprovechando al máximo todo lo que contó en la cacería original, captando el mismo espíritu de entonces y haciéndonos vibrar con esta suerte de secuela. Motivo por el que todo el que quiera sacarle el máximo jugo a la historia, debería releer la aventura de 1987, una de las aventuras más oscuras, siniestras e intensas de cuantas ha publicado La Casa de las Ideas desde sus comienzos. Viendo el resultado final, la elección del guionista neoyorquino se antoja imprescindible para que todo funcione de la manera en la que lo hace.

En detrimento de los geniales lápices de Mike Zeck, tenemos al funcional Eder Messias cuyo estilo no desentona con la atmósfera creada por DeMatteis pero no nos hace olvidar el inmenso trabajo que el artista de Pensilvania desplegó hace años. También dejarán constancia de su arte otros nombres como Brent Peeples, Kyle Hotz, Marguerite Sauvage y Travel Foreman, páginas intercaladas en algunos de los números contenidos en el volumen que añadirán un poco más de calidad al conjunto. Esta cacería perdida se convierte, por méritos propios, en una forma inmejorable de visitar un cómic eterno que, a día de hoy, sigue siendo una fuente de inspiración para muchos autores.

Spiderman: La cacería pérdida de Kraven
V.V.A.A. Panini Comics. 21,00 € (120p.) ISBN: 9788411506076

Nos despedimos con un integral donde se recoge la totalidad de un título publicado por Dark Horse entre los años 2015 y 2017, dos miniseries (Seattle 1962 y Cocoa Beach 1963) firmadas por la siempre interesante Joëlle Jones donde mezcla con muy buen tino la comedia negra y el thriller. Lady Killer nos presenta a Josie Schuller, una ama de casa norteamericana de las tantas que trabajaban en su hogar en los años sesenta. Sin embargo, esta es un poco más especial que el resto puesto que oculta un aspecto poco frecuente: es una asesina a sueldo.

La primera mitad del volumen va a servir como introducción y presentación de los personajes y situaciones, conociendo un poco más a la familia de la señora Schuller. Un marido de aspecto abatido pero siempre muy respetuoso con su esposa, un suegra de origen alemán a la que no parece gustarle demasiado su nuera y dos pequeñas bastante traviesas que sienten un gran apego por su madre. También conoceremos a algunos de los miembros de la organización para la que trabaja, desde su superior hasta el jefe supremo.

Una buena cantidad de información para tan poco espacio, algo que puede ser un inconveniente se termina convirtiendo en una opción de lo más válida ya que, Jones, sabía que el personaje iba a gozar de una nueva aventura un poco más adelante, por lo que se iba a ahorrar algo de trabajo en el futuro. La entrañable familia terminaría trasladándose hasta Cocoa Beach un año más tarde, lugar elegido para que nuestra intrépida ama de casa vaya por solitario, pero antes tendrá que aceptar una oferta de un misterioso colaborador. No es de extrañar que, en esta segunda parte, todo fluya de manera más dinámica, ahondando en detalles de algunos elementos que se quedaron a medias durante la primera mitad, dejando mucho a la interpretación del lector.

La decisión por parte de Panini de incluir las dos series en un mismo volumen aporta mucho más empaque al resultado final, permitiendo ver una perspectiva global de la historia ideada por la autora de Idaho. Funciona tan bién que se crea el equilibrio perfecto entre ambos títulos, siendo el primero una montaña rusa en la que los giros de guión y una tensión creciente nos va a poner al borde del colapso; mientras que, en el segundo, todo ocurre de manera más pausada, presentado todo de manera más calmada y natural, con tiempo para asimilar y deleitarse con los detalles. Es aquí donde aprovecha Jones para caracterizar a la protagonista, descubriendo sus motivaciones, sus fallos, sus aciertos y conociendo los verdaderos motivos por los que hace lo que hace.

El trazo limpio con el que la autora ilustra sus guiones nos va a dejar un catálogo de buenas maneras, siendo sus personajes todo un ejemplo de buen hacer a los lápices. Con un control de la anatomía humana perfecto, Jones se permite el lujo de utilizar algunos recursos narrativos y gráficos que no hacen más que enriquecer la obra. Especial mención merecen esas splash pages en las que la sangre derramada pone los límites a la viñeta o la acción de lo que ocurre tiene lugar sobre la silueta de un personaje. El remate lo pone la maravillosa ambientación conseguida, algo que se logra poniendo especial interés a la hora de documentarse sobre la época en la que transcurre el relato, las localizaciones o el vestuario que utilizan los protagonistas. Una lectura deliciosamente divertida que deja todo abierto a que pueda ser continuada en cualquier momento.

Lady Killers Omnibus
Joëlle Jones y Jamie S. Rich. Panini Comics. 36,00 € (288p.) ISBN: 9788411502801

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