Publishers Weekly en Viñetas: Especial ECC ediciones

Toca apuntar, una vez más, los focos de la fama y la calidad hacia ECC Ediciones, editorial que no para de sorprendernos cada mes con un buen puñado de referencias que abarcan los géneros y temáticas más dispares. Comenzamos con un proyecto especial protagonizado por uno de sus personajes estrella, el Caballero Oscuro. Desde la aparición hace ya algunos años del sello Black Label, las miniseries y novelas gráficas autoconclusivas fuera de continuidad se han ido sucediendo, alcanzando un poder de convocatoria entre el fandom bastante importante. Uno de estos títulos, Batman: Tres Jokers, llega de nuevo a las estanterías gracias a la flamante edición Deluxe que ha visto la luz hace poco.

Una obra que hay que tener en consideración por varios motivos. El primero, y más evidente, los autores implicados: Geoff Johns y Jason Fabok. La calidad gráfica alcanzada por el segundo ha ido creciendo con cada nuevo trabajo que firmaba, mostrándose muy cuidadoso a la hora de seleccionar la serie en la que pondría su nombre. Hablar de Johns es otro tema. Su habilidad en los guiones es algo que DC Comics ha sabido aprovechar desde su llegada y con el paso de los años se ha convertido en el guionista más importante que ha pasado por la editorial con sede en Burbank. Al estar involucrado en mil y una tareas sus últimos trabajos han sido escasos pero de una importancia capital.

Si con El reloj del juicio final tomaba a Watchmen como referencia y punto de partida, ahora vuelve a la carga posando su mirada en otra pieza de altos vuelos como es La broma asesina. Parece tener una misión personal en la que se ha propuesto mirar a los ojos a Alan Moore y continuar con su legado a base de aprovechar tramas y situaciones surgidas en las obras originales. Viendo los resultados, el acierto no ha podido ser más pleno y satisfactorio. Dejando a un lado cualquier tipo de complejo que pudiera aparecer al acercarse a intocables como estos dos títulos, el trabajo del guionista de Detroit es sumamente disfrutable gracias a un texto rico en detalles y muy respetuoso con lo escrito por el de Northampton.

La trama gira en torno a una nueva tropelía del Joker, personaje que parece mostrarse como alguien distinto al que nos tiene acostumbrados, multiplicando por tres su presencia. Estos tres villanos planean robar unos productos químicos, plan que para ser abortado por Batman va a ser necesaria la implicación de otros dos héroes: Batgirl y Capucha Roja. Su elección no es aleatoria puesto que ambos personajes tienen en común un doloroso pasado con el payaso, sufriendo terribles experiencias que tuvieron fatales consecuencias.

Johns pretende con todo esto hacer una suerte de análisis psicológico en torno al trío de personajes a partir de esos traumas pasados: la muerte de los padres de Bruce, el disparo que dejó en silla de ruedas a Batgirl y la muerte de Jason Todd a manos del propio Joker. Para ello teje de manera maestra este misterio de los tres Jokers (humorista, criminal y payaso) que va a convertirse en el motor de la trama principal, haciendo evolucionar e interaccionar a los héroes hasta plantearse el cruzar cierto límite que parece ser el tope a la etern relación entre la batfamilia y el sanguinario villano.

Una vez que se asume la importancia de La broma asesina en el resultado final de estos Tres Jokers, el disfrute es máximo. La brillantez con la que Johns teje el argumento y dispone todas las piezas para mantener el misterio alrededor de las tres versiones del payaso, consigue tener al lector completamente inmerso en la historia, sorprendiéndonos por los giros y los actos de algunos personajes. Un guión sobresaliente que encuentra el apoyo inestimable en las ilustraciones de Fabok cuyo estilo se adapta a las exigencias de la obra y sale airoso con nota de tal cometido. Para ello, incluso utiliza una disposición de las viñetas de tres por tres, imitando el esquema que Brian Bolland empleara en el mítico relato. Johns y Fabok consiguen de esta manera un inteligente homenaje que bebe de uno de los pilares de la editorial y, de paso,  mantiene vivo el legado del barbudo guionista británico.

Tres Jokers Edición Deluxe
Geoff Johns y Jason Fabok. ECC Ediciones. 38,50 € (240p.) ISBN: 9788419811967

Seguimos con un clásico, una de esas aventuras que, por mucho que pasen los años, siempre se mantienen frescas en la cabeza de los aficionados. ECC lo sabe y rescata en una nueva edición la famosa e incombustible La muerte de Superman. Dividido en tres actos (habría que añadir Un mundo sin Superman y El regreso de Superman) este evento alcanzó un nivel de expectación bastante alto y su impacto contó con la publicidad extra que le otorgaron los medios de comunicación de todo el mundo, el deceso del Hombre de Acero a manos del temible Doomsday marcaría un antes y un después en el Noveno Arte.

No era la primera muerte de un personaje de cómic y, ni mucho menos, sería la última. Pero esta vez le había tocado el turno a un icono de las viñetas, al superhéroe por antonomasia, alguien prácticamente indestructible. ¿Qué o quién podría ser tan poderoso como para acabar con el Hijo de Krypton? La presentación de Doomsday se hizo poco a poco, introduciendo pequeñas apariciones en los meses previos a la fatídica fecha, con misteriosas viñetas que dejaban claro que estábamos ante algo grande, un enemigo que se iba a alejar de todas las amenazas que habían desfilado por las páginas de las colecciones hasta ese momento.

Doomsday era poder desencadenado, era fuerza bruta, era energía incontrolable. Con un diseño simple pero tremendamente efectivo, la musculosa y monstruosa mole hacía acto de presencia entre onomatopeyas e innumerables incógnitas que lo posicionaban como un enemigo temible. Una historia dividida en siete partes en la que vamos a ser testigos del combate del siglo, una batalla sin cuartel de poder a poder en la que solo puede quedar en pie uno de los contendientes. Evidentemente, hay más que un intercambio continuo de puñetazos. Las ramificaciones que tuvo la saga se extendían a lo largo de las distintas cabeceras de Superman y en alguna que otra del Universo DC como La Liga de la Justicia América.

Un relato de esta magnitud necesitaba de un concienzudo trabajo entre bambalinas, una compenetración entre todos los autores que fueran a formar parte del proyecto para evitar deslices que restaran empaque al resultado final. Y así ocurrió. El grupo de guionistas formado por Dan Jurgens, Jerry Ordway, Louise Simonson y Roger Stern consiguió imprimir toda la épica y todo el dramatismo que una aventura de este tipo precisaba. Junto a dibujantes como Jon Bogdanove, Tom Grummet, Jackson Guice o el propio Jurgens, La muerte de Superman conseguía convertirse en un mito, en un evento por el que no pasan los años y que, a día de hoy, sigue siendo una lectura obligada para todo aquel que quiera sumergirse en la historia de Metrópolis y, sobre todo, en la de uno de sus habitantes más insignes. Para todos aquellos que quieran más, desde la editorial han anunciado la inminente publicación del siguiente capítulo, Un mundo sin Superman, en el que las consecuencias de la terrible pérdida se harán sentir a lo largo y ancho del universo.  

La muerte de Superman (Grandes Novelas Gráficas de DC)
V.V.A.A. ECC Ediciones. 27,00 € (198p.) ISBN: 9788419920102

Volvemos una vez más con Geoff Johns y su trabajo más reciente, la primera entrega de Sociedad de la Justicia América, cabecera con la que se reencuentra con unos personajes que ya le hicieron tocar techo en el pasado. Corría el año 1999 cuando desde DC se decidió dar una oportunidad a un joven guionista que apuntaba maneras. Su tarea sería devolver la grandeza al primer grupo de superhéroes de la historia, una formación que había ido perdiendo presencia e importancia con el paso de los años, siendo superada por otras como La Liga de la Justicia o Los Jóvenes Titanes.

No cabe duda que el ver en una portada el nombre de Johns y el de La Sociedad juntos genera un sentimiento de nostalgia que, rápidamente, nos remite a una de las mejores colecciones que han surgido en DC en los últimos años. Para la ocasión, ECC, ha decidido incluir material perteneciente a otra cabecera como es Stargirl: The lost girl, una miniserie que guarda cierta relación con la serie principal pero cuyo punto en común más evidente es contar también con Johns a los guiones.

Un arranque que va a poner sobre la mesa multitud de elementos para ser aprovechados en el futuro, ya sea por el guionista de Michigan o por cualquier otro que quiera exprimir las posibilidades que le va a brindar la nueva serie y los personajes empleados. La trama principal gira en torno a Helena Wayne, integrante de la JSA del futuro y testigo directo de la muerte de sus compañeros a manos de un viajero temporal. La misión de esta heroína consistirá en intentar detener las muertes a través de las distintas eras del tiempo. Y sí, tal y como pueden imaginarse, estamos ante un relato en el que la acción va a ir saltando desde el pasado al presente, sin olvidar el futuro.

Jugar con las distintas corrientes temporales no es tarea fácil y su buen manejo no está al alcance de todo el mundo. Afortunadamente, contar con Johns en los guiones nos asegura un trabajo bien hecho, basado en una tremenda planificación que no caerá en errores de exactitud por muy compleja que sea la parábola temporal de turno. El navarro Mikel Janín es el responsable de ilustrar la mayor parte del volumen con su inconfundible estilo, un trazo que se adapta a la perfección al cómic de este género, su línea fina y la disposición de las viñetas consiguen un rompedor diseño de página que eleva el resultado final varios niveles por encima de la media.

La inclusión del especial que daba pie a esta nueva etapa, The New Golden Age, obliga a nombrar a un buen número de ilustradores que dejan constancia de buen hacer como son Gary Frank, Scott Kolins, Jerry Ordway, Brandon Peterson, Viktor Bogdanovic, Todd Nauck o Diego Olortegui. Una orquesta perfectamente afinada que cuenta con un director de lujo,un Johns que no ceja en su empeño de demostrar su importancia en la continua construcción del Universo DC. Como reencontrarse con un viejo amigo al que no ves desde hace tiempo pero con el que todo sigue igual de bien.

Sociedad de la Justicia de América Volumen 1
V.V.A.A. ECC Ediciones. 26,50 € (240p.) ISBN: 9788419866899

Volvemos a dar otro salto hasta ese oasis creativo que es el sello Black Label, esta vez con un personaje que ha ido escalando en popularidad en los últimos años hasta convertirse en un referente dentro de la editorial. Harleen Edición Deluxe recopila en su totalidad la exitosa miniserie firmada por Stjepan Sejic, un autor que será recordado por revolucionar el aspecto gráfico de buena parte de las series pertenecientes al sello Top Cow y, sobre todo, por proyectos más personales como Sunstone, Death Vigil o Fine Print.

Un personaje, Harleen, cuyo origen y carrera criminal ha estado íntimamente ligada a otro villano de importancia capital dentro del Universo batmaniano, el Joker. Pocos apostaban en un principio por la continuidad que iba a tener en la oscura Gotham la pizpireta doctora Quinzel pero el tiempo ha jugado a su favor y la presencia que ha tenido Harley Quinn en todos los medios posibles sube sin parar gracias a la simpatía que desprende entre el fandom. Este relato va a centrar su atención en todo lo ocurrido antes de vestir sus características mallas arlequinadas rojas y negras. De paso intentará dar una explicación a su enfermiza atracción hacia el loco payaso del crimen.

Sejic nos presenta a Harleen, el paso previo a convertirse en Harley, una psiquiatra que muestra alguna que otra debilidad mental y serios problemas de autoestima. Gracias a un estudio realizado terminará entrevistando a presos de Arkham Asylum, malhechores como el Joker que no dudarán en aprovechar las flaquezas de las que hace gala. El artista croata pone especial empeño en narrar un origen que sea respetuoso con el que ya conocíamos pero que, al mismo tiempo, ofrezca un punto de vista más serio, obviando todos los elementos caricaturescos con los que ya fue presentado en el pasado.

Para todo el que conozca la obra del que fuera el revitalizador de Witchblade, sabrá que sus últimos títulos han tenido un fuerte componente erótico, connotaciones que va a aprovechar en Harleen, no de manera explicita, evidentemente, pero sí poniendo especial interés en desarrollar la relación entre los dos personajes y todo el deseo que se desprende de esa unión. No es cuestión de juzgar si su trabajo mejora o empeora lo anterior, aquí lo reseñable es el empeño puesto en mostrar ese origen desde otro punto de vista, moviéndose en registros donde se siente especialmente cómodo. La mezcla resultante es toda una delicia a todos los niveles puesto que se consigue el equilibrio perfecto entre la narrativa y el peculiar estilo gráfico del autor con todo lo que exige la oscura Gotham y el peligroso Universo de Batman.

Especialmente brillante es el retrato creado del personaje femenino, un viaje al interior de su cabeza que a base de diálogos espléndidamente construidos nos van a mostrar una Harley distinta a la que estábamos acostumbrados, un cambio progresivo cuyo punto de inicio tendría lugar al llegar los primeros contactos con los héroes y villanos de la ciudad. En todo momento sabremos qué pasa en la cabeza de la protagonista gracias a los continuos cuadros de pensamiento que apoyan las ilustraciones. Aspecto este, el gráfico, en el que Sejic se muestra más que solvente, empleando un estilo suelto, de trazo inacabado pero cuya finalización digital da un resultado impresionante, convirtiendo algunas páginas en toda una maravilla visual en la que perderse durante un buen rato. La combinación entre lo visto en el clásico Batman: Amor loco y este Harleen nos ayudará a hacernos una idea de todo por lo que ha tenido que pasar la buena de Harley hasta alcanzar su actual estatus. Un camino duro y peligroso en el que parece haber encontrado a su media naranja.

Harleen Edición Deluxe
Stjepan Sejic. ECC Ediciones. 37,50 € (224p.) ISBN: 9788419866271

Nos quedamos en tierras hispanas para recibir con los brazos abiertos La cábala Pinkerton: Nieve roja, una referencia pergeñada por el siempre interesante Javier Marquina que nos brinda aquí una aventura de fantasía y cazadores de monstruos aderezada con un buen chorro de gamberrismo del bueno. Nadie puede negar al guionista natural de Huesca su predisposición para tocar todos y cada uno de los géneros que pueblan el Noveno Arte. Para la ocasión, podremos disfrutar de una mezcla imposible, con su punto de locura pero muy contenida y sólida, un producto a tener en cuenta que, por lo mostrado en esta primera entrega, da pie a un universo con bastantes posibilidades.

Pongan un poco del Universo Hellboy y El sexto revolver, tomen algunos elementos lovecraftianos y colóquelo todo en un entorno con cierto aire a western clásico si quieren hacerse una ligera idea de lo que ofrece esta Cábala Pinkerton.  Con un ritmo frenético que no concede ni un solo momento de respiro, la pareja de investigadores de lo paranormal formada por Sarah Carlyle y Samuel Twain van a tener que hacer frente a amenazas de otra dimensión. Ambos detectives pertenecen a una agencia especializada en casos donde la magia y lo paranormal tienen un lugar preponderante, una obligación que los va a llevar hasta Alaska donde tendrán que evitar que un par de villanos convoquen a fuerzas de primigenias con la sana intención de hacerse con el control de la Tierra.

Un plan que, como podrán deducir fácilmente, bebe directamente de la obra firmada por el mítico escritor de Providence. Ubicado en un marco temporal que nos remite a los albores del siglo XX, este far west nos va a dejar también un tercer personaje principal que va a aportar su granito de arena a la ambientación de la obra. Un indígena natural de la zona que no dudará en echar una mano a la pareja protagonista, una pieza fundamental para cerrar un círculo que desprende complicidad y con los que vamos a empatizar desde la primera página hasta la última.

Es quizás esta una de las cualidades que Marquina suele dominar en sus obras, una habilidad mayúscula para construir personajes con los que hacernos disfrutar. En este caso, conoceremos a Sarah y a Samuel, no solo por sus actos, que también, sino por una serie de flashbacks que nos van a aportar datos de un pasado tan interesante como el presente. La parte gráfica recae en las hábiles manos de los hermanos Morocho, Luis y Braulio, que exhiben un estilo vibrante, de trazo eléctrico y suelto cuya “suciedad” juega a favor de crear la ambientación idónea para el relato, haciendo gala de una efectividad que queda fuera de toda duda tan pronto abrimos el volumen y observamos la primera página.

Con un futuro que promete más y mejor, esta primera toma de contacto con la agencia Pinkerton deja abierta una trama que puede ser explotada cuantas veces quiera el equipo creativo, despertando un interés por un argumento muy atractivo y por unos personajes de los que queremos saber mucho más. No hay que ser muy versado en el tema para darse cuenta que el pasado de la organización y la figura de August Homer Carlyle, padre de Sarah, puede dar muchísimo juego a la hora de mostrarnos sus aventuras de juventud. Esperemos que no tarde demasiado esa hipotética continuación.

La cábala Pinkerton: Nieve roja
Javier Marquina y Luis Morocho. ECC Ediciones. 20,00 € (116p.) ISBN: 9788412671407

El siguiente título también nos llega con autoría nacional, un Enrique Fernández desatado que sigue asombrando a sus seguidores gracias a espléndidos trabajos como Brigada, La isla sin sonrisa, Nima o la adaptación del clásico de L. Frank Baum, El mago de Oz. Su referencia más reciente, Limbo Hotel, juega en la misma liga que todos estos, volviendo a contarnos una historia que nos va a sobrecoger gracias a una trama que es una montaña rusa emocional, combinando momentos dulces con otros de gran dureza.

Las primeras páginas de Limbo Hotel recuerdan a una de las introducciones más memorables que se han podido ver en una película de animación. Aquellos primeros minutos de la clásica Up dibujaban un retrato de la pareja protagonista simplemente perfecto, unas imágenes que venían acompañadas de una partitura cuyo conjunto transmitía todo lo necesario para familiarizarnos con unos personajes desde el primer segundo de metraje. Fernández consigue, salvando las diferencias, algo parecido en su obra, va a tener al lector intrigado a lo largo de veinte páginas en las que no se pronuncia palabra alguna, entregando viñetas cargadas de significado e información para ubicar la acción y la motivación de los protagonistas.

Un relato que evoluciona y se transforma según el tipo de lector que se acerque a él, teniendo un significado e interpretación distinto para cada persona, una historia que llega a cada uno de nosotros dependiendo de nuestro estado de ánimo. No podemos hablar demasiado de la historia puesto que podríamos arruinar alguna que otra sorpresa, algún momento de los que nos van a dejar huella debido al profundo impacto que nos va a provocar. Sí podemos comentar que el guión de Fernández se centra en la historia de un hotel que era el sueño de una pareja, una ilusión que se vio quebrada en el pasado y qué significado tiene la llegada al lugar de un misterioso niño años después de todo lo acontecido.

A partir de este momento, el autor natural de Hospitalet de Llobregat, se va a mover por un terreno en el que se siente muy cómodo, jugando con nuestras emociones y llevándonos hacía donde él quiere con una facilidad pasmosa. Sus páginas desprenden una sensación de ternura superlativa, conformando un cuento intenso en el que cada detalle, cada silencio y cada palabra tiene su razón de ser, contando con la complicidad de un lector que tiene que estar atento a todo lo que muestra, interpretar el conjunto y valorar todo por lo que pasan los distintos personajes de la obra. No sería muy descabellado volver a comenzar una nueva lectura tan pronto hayamos acabado una previa para seguir encontrando matices y elementos que se nos hayan pasado por alto.

El inconfundible estilo de Fernández a la hora de plasmar toda esa magia que tiene lugar en el hotel se convierte en un referente dentro de la obra, una pieza clave que termina por dar significado a un precioso relato. Su narrativa visual hace que las páginas brillen con mucha más intensidad haciendo que todo tenga un mayor significado, destacando el uso de las onomatopeyas, de las letras o de los sonidos. El resultado final es una suerte de fábula y cuento tan emocionante como valiente, de las que terminan llegando al corazón del lector, con distintas interpretaciones que dejan un inmejorable regusto en el paladar gracias al inconmensurable talento empleado en su confección.

Limbo Hotel
Enrique Fernández. ECC Ediciones. 18,00 (72p.) ISBN: 9788418380945

Cambiamos otra vez de dirección y nos vamos de viaje en el tiempo de la mano de Jean-Pierre Pécau y Igor Kordey, autores europeos de primera fila que gracias a Mobius plantean un relato de saltos entre mundos paralelos utilizando la muerte como recurso necesario para provocar la transición. No es la primera vez que guionista e ilustrador unen sus fuerzas para deleitarnos con una interesante obra ya que en el pasado, también de la mano de ECC, pudimos disfrutar con La Historia oculta, 30 denarios o Imperio.

Para Mobius nos sumergimos en una apasionante historia en la que se mezcla ciencia ficción, fantasía y grandes dosis de frenética acción. Un guión cuyo punto de partida es un asentamiento gitano en París, inicio que rápidamente irá virando hacía derroteros mucho más extraños y delirantes. Por ejemplo, cuando la gente muere se reencarna en una de las muchas tierras paralelas que existen, olvidando su vida anterior. No todos van a sufrir de esta amnesia selectiva puesto que existen los viajeros, personas seleccionadas que recuerdan todo su pasado. Sin embargo, Berg es uno de estos viajeros, y por motivos desconocidos es incapaz de recordar nada, algo que tendrá en cuenta Lee, una mujer perteneciente a esta élite y con la que tendrá que emprender una cacería a través del tiempo y el espacio para encontrar a un peligroso asesino.

Resulta muy curioso y llamativo que Pècau haya elegido la cultura y el folclore gitano como base para el guión de su relato, alejándose de otras costumbres más usadas como la nórdica, la egipcia o la japonesa. Este desconocimiento por parte del lector implica mayor fascinación a todas las ideas que nos va arrojando a lo largo de la aventura. No es de extrañar que su labor al frente de Mobius se pueda considerar más la de un constructor de universos que la de un guionista al uso. Su minucioso trabajo al frente de esta tarea encuentra su recompensa en el resultado final, un escenario y un proceso de viajes temporales que terminan siendo perfectamente explicados y disfrutados por el lector.

De nuevo vamos a tener que estar atentos a todos los elementos que se van presentando poco a poco hasta conformar el retrato completo, son muchas las ideas que componen el recetario del guionista y todas ellas resultan tremendamente interesantes, pero hay que estar preparados para el torrente que se nos viene encima. Cada uno de los engranajes que dan vida a este complejo universo queda explicado por un incansable Pécau, teorías que tendremos que asimilar si no queremos perdernos en este apasionante viaje.

Unos textos que se apoyan en las maravillosas ilustraciones de un Igor Kordey que pone todo de su parte para que el resultado gráfico final sea tan contundente como apabullante. Pocas pegas le podemos poner al trabajo realizado por el artista croata, su buen gusto a la hora de generar mundos y diseñar a sus respectivos habitantes queda más que patente, cumpliendo de sobra su cometido gracias a una concienzuda labor de imaginación y originalidad. El color aplicado por Anubis cuenta con la supervisión del propio Kordey y parece que se ha buscado una finalización a lo Richard Corben, con unas texturas llenas de volumen y realismo.

La lectura de Mobius supone un ejercicio de lo más gratificante para el aficionado que busque algo novedoso en el terreno de la ciencia ficción. El trabajo de ingeniería de Pécau a la hora de mezclar mitos y conceptos fantásticos queda refrendado por un soberbio Kordey, surgiendo un universo lleno de posibilidades que sería perfectamente desarrollable utilizando todo lo expuesto en el presente volumen, un capítulo uno del que no estaría nada mal ver algo más.

Mobius
Jean-Pierre Pécau y Igor Kordey. ECC Ediciones. 35,00 € (176p.) ISBN: 9788419866035

La despedida la ponemos con Potlatch, una experiencia lectora facturada por Marcos Prior y Danide, equipo creativo del que ya pudimos disfrutar hace poco su también Fagocitosis, y que sigue la estela de este último en cuanto a originalidad y lucidez narrativa. Si en aquel se le daba un repaso a la sociedad de consumo actual, ahora le toca el turno a los distintos cauces que se siguen en el terreno de la información. Aunque entre ambas existan diferencias palpables, bien es cierto que van a seguir caminos y recursos parecidos, siendo la crítica su objetivo final, llevado a cabo de una manera rompedora y sorprendente.

Un título, el de Potlatch, que hace referencia a una ceremonia de intercambio que tenía lugar en las sociedades precapitalistas hasta comienzos del siglo XX, concretamente, entre poblaciones indias de la zona noroeste de la costa del Pacífico norteamericano. Una suerte de competición cuyo ganador sería el que mayor gasto hubiera obtenido, un reconocimiento basado en la derrota económica. Una idea que sobrevuela a lo largo de todo el cómic, una forma de interpretar el mundo actual previa a un posible cambio. 

Todo esto disfrazado en una historia de cortejo, de relaciones de pareja entre los dos jóvenes protagonistas, Máximo y Claudia. El primero trabaja en el departamento de inteligencia empresarial de la agencia de detectives Arthur y sufre una enfermedad conocida como hipertimesia que le hace recordar cada uno de los detalles que ha vivido por sí mismo. Ella es actriz en programas de cámara oculta y no se imagina ni por un segundo que Máximo pretende poner toda la carne en el asador para que el potlatch que prepara haga que se enamore de él.

La cantidad de recursos utilizados en la obra abarcan todo tipo de argucias narrativas por parte de los autores, utilizando saltos en el tiempo u omitiendo información para que sea el lector el que rellene los huecos resultantes, un despliegue importante de piezas que tendrán que ser estudiadas y analizadas, cada acción, cada personaje y cada mensaje tendrá su correspondiente importancia dentro del puzle general y dependerá, en última medida, de nosotros mismos si la lectura termina siendo más o menos ligera, posibilitando el descubrir nuevos datos en posteriores relecturas. 

El guión de Prior es todo lo expuesto anteriormente y mucho más. Aunque la sinopsis nos sirve para hacernos un ligera de lo nos depara la obra, siempre se va a poder encontrar algún giro inesperado que termine por sorprendernos. Sí, es una historia de amor, pero también hay momentos de comedia, de misterio y de crítica, una mezcla imposible que, a la postre, funciona como la maquinaria de un reloj suizo. Danide, por su parte, al igual que ya hiciera en el anterior título, nos va a dejar fascinado con la originalidad de los diseños de páginas que nos ofrece. Exprime al máximo las posibilidades de las imágenes, haciendo uso de numerosos juegos visuales y lingüísticos que nos van a dejar fascinados por su inusual puesta en escena. Es imposible e impensable que todo aquel que se acerque a Potlatch no conecte con sus autores y todo lo que nos ofrecen, una propuesta diferente con la que sumergirse en un mundo deslumbrante cuya lectura no puede ser más recomendable.

Potlatch
Marcos Prior y Danide. ECC Ediciones. 25,00 € (128p.) ISBN: 9788419920669

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