Publishers Weekly en Viñetas: Especial BD

Toca hacer un repaso por el lado europeo de las viñetas, esa parcela que vive un momento tan esplendoroso como el de sus vecinos americanos o japoneses. Una situación que hay que agradecer al espléndido trabajo realizado por las distintas editoriales españolas que no dudan en apostar fuerte por un tipo de cómic que siempre ofrece otro tipo de historias.

Empezamos con los chicos de Dolmen Editorial que han sabido reinventarse y han añadido a su catálogo una serie de líneas y títulos que no hacen más que darnos alegrías. Su reciente El ruiseñor de dos cabezas es una muestra de que, en muchas ocasiones, la realidad termina por dejar a la ficción muy lejos. Un relato firmado por Helio Mira y Mart Yuls en el que nos van a trasladar hasta el siglo XIX, momento en el que nacen en Carolina del Norte dos siamesas que serán tratadas como si fueran una rareza, como una atracción feria de usar y tirar que explotar para beneficio de unos pocos.

Con bastante acierto, y como si de una investigación periodística se tratara, el guion se va desarrollando de tal forma que va a hacer especial hincapié en el sufrimiento físico y moral al que se ven sometidas las protagonistas. El resultado es otro punto de vista con el que va a contar el lector para formar un retrato global del sometimiento que afecta la vida de las chicas, una situación que el lector va a observar y, rápidamente, mostrará empatía hacia Millie y Christine, siendo conscientes de la cantidad de dificultades que tuvieron que vencer a lo largo de sus vidas.

A pesar de la dureza del camino que tendrán que recorrer, Mira intenta, y lo consigue, mostrar un tono vitalista, positivo e inspirador de cara al lector, enseñando obstáculos del día a día que van desde las personas que quieren traficar y sacar provecho de las niñas como la forma con la que van a poder disfrutar de su vida sexual. Todo ello va a ser presentado en un tono realista cargado de sensibilidad, con sus aportes de ficción, pero sabiendo que todo lo que vamos a leer ocurrió realmente, por muy duros y complicados que puedan parecer todos los sinsabores por los que tuvieron que pasar.

El guión de Mira consigue fascinar al lector desde la primera página, remarcando el carácter insólito de los hechos. Los distintos prismas que utiliza conforman un retrato en el que todos los personajes implicados aportan distintos elementos y peculiaridades, intentando que el peso narrativo no recaiga exclusivamente en las dos protagonistas, una maniobra que les imprime una relevancia y carisma procedente de otras voces ajenas. Y no podemos dejar pasar por alto la habilidad del guionista a la hora de mostrar hechos que, por su escabrosa naturaleza, podrían ser considerados inventados pero que para nada lo son, ocurrieron tal cual y nos los presenta de una manera creíble.

Una propuesta mayúscula que se completa con las ilustraciones de Yuls que utiliza un estilo influenciado por la caricatura pero que crea el contraste perfecto con el carácter realista del relato. Consigue expresar una seriedad que en ningún momento se ve puesta en entredicho, nadie puede llegar a pensar que estamos ante una historia cómica a pesar de sus personajes y las localizaciones donde transcurre la acción. No es tarea fácil ilustrar un cómic de estas características, empresa de la que sale triunfante un Yuls que impregna de emociones cada una de las páginas que factura. El ruiseñor de dos cabezas nos atrapa y sumerge en la vida de dos mujeres luchadoras que van a ser fuente de inspiración para todo aquel que decida concederles una oportunidad.

El ruiseñor de dos cabezas
Helio Mira y Mart Yuls. Dolmen Editorial. 19,90 € (128p.) ISBN: 9788419740786

Ponemos la alfombra roja y damos la bienvenida a uno de los nombres importantes dentro de las viñetas europeas: Benoît Drousie (Zidrou). El guionista de maravillas como Shi, Los buenos veranos, Lydie o ¿Quién le zurcía los calcetines al rey de Prusia mientras estaba en la guerra?, nos embelesa con una obra del 2017 que, ahora, recupera Dolmen para disfrute de todos sus seguidores. Emma G. Wildford supone el retrato de una mujer aventurera, valiente y romántica, una poeta adelantada a su tiempo que no dudó ni un solo segundo a la hora de emprender un viaje arriesgado con tal de encontrar a su prometido.

Es precisamente este dato el que se va a convertir en el motor de la trama. Hace meses que Emma no sabe nada de su futuro esposo, Roald. Este formaba parte de una expedición para la National Geographic Society con la que se perdería el contacto tras meses de haber partido rumbo a Noruega. Antes de su marcha, el joven entregaría una misteriosa carta a Emma con unas instrucciones muy concretas: sólo debería ser abierta y leída en caso de que algo grave ocurriera. Todo indica que el momento de aclarar ciertas cosas ha llegado.

Siendo incapaz de aceptar la pérdida, la intrépida protagonista prepara su propia expedición, algo que comienza como un viaje movido por el amor y que terminará convirtiéndose en una travesía de autodescubrimiento, una forma de replantearse sus principios que cambiará a Emma para siempre, rompiendo con la imagen femenina de la época en la que las mujeres tenían que desempeñar un rol muy definido y marcado de cara a una sociedad poco permisiva con las libertades individuales y, sobre todo, con la negativa a seguir el papel impuesto.

Zidrou sabe moverse como pez en el agua en este tipo de historias, llegando al corazón del lector a través de una Emma cuya metamorfosis se va a volver un proceso catártico debido al desenlace que tendrá su aventura. Es precisamente ahí donde el guion nos gana por completo, un par de sorpresas y giros inesperados que va a sobrecogernos por las consecuencias que supondrá para el futuro de la protagonista. También se muestra especialmente acertado a la hora de retratar a todos los personajes implicados en la trama, desde los principales hasta los secundarios que parecen ser tratados con un mimo especial (atención a la hermana y el cuñado de Emma o Borge Hansen, miembro de la Royal Geographical Society que la ayudará en la expedición).

El arte de Edith, por su parte, consigue recrear a la perfección la época en la que transcurre la acción. La forma en la que ilustra cada una de las estaciones del año, jugando con distintas paletas cromáticas, es sencillamente deliciosa. Casi podemos sentir el calor veraniego o el frío invernal gracias a unos juegos de colores donde existe un predominio del dorado o del azul, según estemos en un momento o en otro. Bien es cierto que, gracias a los distintos paisajes por los que se van a mover los personajes, el trabajo de la artista va a poder lucir de manera magnífica, dejándonos con la boca abierta en más de una ocasión mientras admiramos sus excelsas ilustraciones. Emma G. Wildford resulta una lectura inmersiva que nos va a trasladar hasta una época rematadamente interesante, cuya brillante y enérgica protagonista se convierte, por méritos propios, en un personaje inspirador que rompería con muchas convenciones y mostraría el camino a seguir para las mujeres de su tiempo.

Emma G. Wildford
Zidrou y Edith. Dolmen Editorial. 24,95 € (104p.) ISBN: 9788419740618

Pasamos página y aterrizamos en terreno Astiberri con Inercia de Antonio Hitos, novela gráfica con la que debutó el autor onubense. Un título que ha conseguido atesorar nominaciones y premios de todo tipo gracias a un planteamiento y una factura impecable. Un relato que pone de manifiesto la rutina que dirige la vida de muchos de nosotros, ese piloto automático que hace que nos comportemos de manera automática día tras día en espera de que suceda algún cambio que nos haga despertar del letargo existencial en el que estamos sumidos.

Una inercia que seguimos debido al cansancio, al hastío o a una incertidumbre que nos hace permanecer en una zona de confort de la que es complicado huir y dejarla atrás para poder afrontar, de esta manera, los esperados cambios y sus pertinentes consecuencias. Todo este dilema se va a materializar en las vidas de Juan y Jaime, los dos protagonistas de la obra que, lejos de lo que habían soñado de pequeños, su edad adulta lo único que les ha traído ha sido frustraciones y bastantes problemas.

Cuando Inercia vio la luz allá por el año 2014, la situación que vivían los jóvenes de entonces dejaba bastante que desear. La economía los castigaba con igual vehemencia que la escasez de oportunidades laborales, dos puntos de vital importancia que parecía hundirlos en un pozo del que no había salida. Un panorama social devastador que serviría de inspiración para que Hitos gestara esta ópera prima que marcaría a una generación y cuyos coletazos aún se sienten años después de su publicación. Un contexto duro en el que desarrollar una trama más íntima donde se nos muestra una realidad cercana que a muchos de nosotros nos sonará por haberla vivido o estar viviéndola actualmente.

Pero claro, todos estos elementos son presentados como solo Hitos sabe hacer. Habiendo leído sus obras posteriores (Materia y Ruído, las otras dos piezas de la trilogía) sabemos que la narrativa del autor es muy especial y característica. Para ilustrar el estado de ánimo de los dos protagonistas va a hacer uso de unas páginas donde vamos a encontrar cucarachas habladoras, jardines con habilidades mutantes y algún que otro globo ocular que surca los cielos. El conjunto va a suponer un cañonazo emocional de narraciones paralelas con múltiples capas, metáforas y teorías evolutivas que nos va a volar la cabeza a más de uno por la suma originalidad de su planteamiento.

Pero si hay algo con lo que vamos a identificar el trabajo del de Huelva con un solo vistazo, es el aspecto gráfico que imprime a sus obras. Con una estructura (casi) fija de páginas divididas en viñetas dispuestas en tres por tres, sus diseños de paisajes y personajes van a conseguir transmitir todo tipo de sensaciones al lector, trasladando un agobio existencial y físico que nos hará sentir una frialdad alienante como la que sufren Juan y Jaime. Pocas influencias de otros medios vamos a encontrar en Inercia, aquí lo que prima es el lenguaje del cómic puro y duro, una secuencialidad académica que da como resultado una lectura profunda, compleja y honesta en la que el autor nos invita a despertar de un letargo que nos atenaza y nos mantiene atados al desencanto.

Inercia
Antonia Hitos. Astiberri. 19,00 € (128p.) ISBN: 9788419670069

Para el siguiente título, la primera entrega de Gigantes, me van a permitir una pequeña licencia ya que su publicación original corrió a cargo de la editorial Dark Horse, particularidad que significaría su exclusión del presente especial. Sin embargo, el que sus autores Carlos y Miguel Valderrama sean naturales de Málaga, les otorga el pasaporte europeo para que aparezcan en este texto. Una referencia con la que guionista y dibujante debutaban en el mercado americano con un tebeo de tintes apocalípticos donde la acción y la espectacularidad campan a sus anchas a lo largo de los primeros cinco números que conforman este primer volumen.

Los Valderrama hacen gala de una habilidad total para construir el desasosegante mundo donde transcurre la acción, un futuro en el que la Tierra se ha convertido en un desierto helado arrasado por la acción de monstruosas y gigantescas criaturas. Los humanos hacen todo lo posible por sobrevivir a esta amenaza organizados en sociedades que han ido creándose en la parte subterránea de las ciudades. Una situación que se convierte en el caldo de cultivo propicio para que surjan numerosas bandas que pelearán por el ámbar negro, una sustancia desprendida de los kaijus y que se convierte en un elemento de gran valor puesto que sirve como combustible, munición y moneda de cambio.

Con esta descripción, no es demasiado complicado mencionar algunas de las obras en las que los hermanos van a buscar inspiración. Desde Akira o The Walking Dead, pasando por Warriors, Pacific Rim o Godzilla, influencias muy evidentes que funcionan con gran precisión para desplegar un espectáculo frenético más propio de un blockbuster de Hollywood que de un tebeo. El trasfondo exhibido en el levantamiento de este mundo, ya sea en los diseños de los personajes, de los monstruos o de la ciudad; y en las particularidades del mismo, hacen que el lector se sumerja en la trama desde la primera hasta la última página.

Como suele ocurrir en este tipo de historias, la amenaza principal, los kaijus, termina convirtiéndose en un elemento secundario pero que engloba a la verdadera trama, una relato basado en la amistad y en los lazos de unión. El destino ha querido que Gogi y Zedo sean hermanos por un vínculo que va más allá de la sangre, dos jóvenes que tienen visiones bien distintas de la vida y cuyas aspiraciones e ideales no pueden ser más opuestos. Unas circunstancias que, de manera inevitable, van a conducir a una confrontación que va a poner a prueba esa amistad inquebrantable.

Todos estos elementos terminan combinándose para crear un contraste entre la decadencia del mundo donde se desarrolla el relato y la imposibilidad del ser humano para unirse contra una amenaza común, siendo aderezado con el tono adecuado para cada fase, ya sea comedia, drama o acción desbordante, aportando distintas capas en las que el peso de la narración va pasando de personaje en personaje, encontrando el idóneo en cada momento y según lo que se quiera transmitir.

Igualmente versátil que Carlos se muestra un Miguel cuyo estilo a medio camino entre el manga y la BD da como resultado escenas de gran espectacularidad y dinamismo. Se nota que disfruta en los momentos donde las gigantescas criaturas hacen acto de presencia para dar rienda suelta a todo tipo de desenfreno gráfico. Lo hace, además, sabiendo que toda esa grandilocuencia titánica es tan solo el marco, no el elemento determinante de la historia. Gigantes termina convirtiéndose en una lectura adrenalínica, perfectamente cimentada y cuya primera entrega deja al lector con ganas de saber más de todo ese entorno peligroso en el que la amistad llega a ser el arma más poderosa.

Gigantes Volumen 1
Carlos y Miguel Valderrama. Astiberri. 17,00 € (120p.) ISBN: 9788419670243

Toca visitar los designios de Ricardo Esteban y su imparable Nuevo 9, una de las editoriales que mejor ha sabido elegir los títulos europeos con los que alegrar su interesante catálogo. Tras Residencia Arcadia y Mercedes, lo nuevo del italoargentino Daniel Cuello vio la luz hace poco para alegría de los aficionados al trabajo de este autor. Los buenos modales se convierte en una pieza imprescindible y muy representativa de un estilo muy marcado, una historia de corte intimista que pasa a conformar el impecable universo propio que Cuello ha ido creando poco a poco.

En esta nueva referencia, al igual que en las anteriores, se van a tratar temas de lo más variados. El trabajo, la competitividad en el mismo, los compañeros, la familia y el arriesgarse en la vida para alcanzar nuevas metas. Todo ello con un trasfondo político en el que vamos a conocer la Oficina 84, un lugar en el que los trabajadores van a revisar todo texto que vea la luz, ya sea una noticia, una canción o una nota religiosa, todo tiene que seguir la norma impuesta en el vademécum con tal de no dañar la imagen del partido.

La directora de este peculiar organismo se jubila y su puesto pasará a ser ocupado por Teo Salsola, un señor algo introvertido que intentará por todos los medios ser justo con el resto de compañeros. Su pasado va a jugar un papel determinante en el comienzo de esta nueva etapa, su recién adquirida condición de jefe va a pesar a la hora de ganarse la confianza del resto de operarios. Tampoco puede olvidarse de la supervisión ejercida por el gran jefe, un marcaje al hombre que no le va a permitir relajarse lo más mínimo en sus tareas.

Lo que ya apuntaba Cuello en sus anteriores obras, culmina de manera espléndida en esta nueva, una evolución que se puede apreciar a la hora de presentar y desarrollar un ingente número de tramas con las que expandir su peculiar universo. Un partido, un gobierno, las fuerzas del orden y unos jefes que siempre están presentes pero de los que tampoco sabemos demasiado, permaneciendo en un segundo plano para ejercer su influencia sobre los distintos personajes sin llegar a convertirse en el centro de la trama.

Hay que mencionar también la capacidad que el autor demuestra a la hora de presentarnos la historia, haciéndonos creer que estamos ante un relato de oficina para cambiar completamente al ir avanzando en la lectura. La fauna tan característica de este lugar de trabajo y el ambiente que reina en él se van a ir definiendo a base de flashbacks con los que conoceremos el pasado de todos ellos y el motivo por el que se comportan como lo hacen ahora. Todo un despliegue de originalidad y giros inesperados que hacen de Cuello un auténtico maestro en su faceta como guionista.

Su estilo de dibujo, tremendamente particular y reconocible, despliega un trazo caricaturesco de formas desiguales que le viene como anillo al dedo al tono de la obra. Muy detalladas y con un uso del color bastante acertado, sus páginas ayudan a crear la atmósfera perfecta para que el lector pueda adentrarse de lleno en la historia, haciendo que distintas narraciones y escenas avancen de manera paralela en una misma hilera de viñetas, siendo la diferencia entre ellas el tono cromático utilizado. Los buenos modales termina por convertirse en una referencia sobresaliente y ayuda a subir varios niveles la carrera de un autor al que no debemos perderle la pista de cara a trabajos futuros.

Los buenos modales
Daniel Cuello. Nuevo Nueve. 25,00 € (224p.) ISBN: 9788419148575

El siguiente volumen nos viene a confirmar que hay algunas estrategias editoriales que son tan buenas para el mercado americano como para el europeo. Por todos es sabido que el peso de la historia de determinados personajes que cuentan con cientos de historias a sus espaldas puede suponer un problema. Muchos aficionados necesitan de algún revés que vuelva a activar el interés por el héroe en cuestión, surgiendo de esta manera nuevas versiones y visiones dependiendo del autor que se ponga al frente del proyecto.

La primera entrega de Los amigos de Spirou explota una idea o concepto que surgió allá por el año 1938, momento en el que uno de los redactores de la mítica revista, Jean Doisy, se sacaba de la manga este grupo de chavales que, por petición popular, serían una representación de los valores exhibidos por los scouts. La amistad, la armonía grupal y un código de honor en el que el respeto y la honestidad tendrían un lugar privilegiado. Todo esto serviría para concienciar a los más jóvenes de la amenaza nazi que iba apareciendo y que llegaría a Bélgica al poco tiempo del nacimiento de la publicación.

Partiendo de esa idea y premisa, Jean-David Morvan y David Evrard, con asistencia de Benoit Bekaert, recuperan aquella Resistencia que plantó cara a una de las amenazas más letales que se recuerdan. Una aventura que nos lleva hasta la ciudad de Marcinelle en 1943, un lugar conocido por ser la sede del editor Dupuis y el sitio donde nació la escuela de cómics franco-belga. Un grupo de amigos se organiza para oponerse ante la inminente ocupación alemana, un sentimiento desarrollado gracias a las historietas aparecidas en Le Journal de Spirou.

Georges, Pierrot, Paulo, Armand y Miche pasarán el tiempo peleando contra otros jóvenes afines al régimen nazi y, de paso, repartirán tebeos que ridiculicen a las tropas enemigas. Siguiendo el decálogo impuesto por la revista, la pandilla tendrá un comportamiento ejemplar, mostrándose honrados, rectos, fieles a Dios y a su país; y, sobre todo, siempre dispuestos a sacrificarse por todo aquel que necesite su ayuda. Unas normas que no están elegidas al azar ya que todos ellos tienen un pasado donde se podría aplicar alguna de ellas. La familia de Miche, sin ir más lejos, fue arrestada y deportada, siendo ella la única que consiguió escapar.

No es la primera vez que se toca este doloroso tema de la forma en la que lo hace Morvan en este volumen. Émile Bravo también ambientó sus Diario de un ingenuo y La esperanza pese a todo en los días en los que el letal conflicto bélico golpeaba con virulencia a la población belga. En esta ocasión el nombre del mencionado Doisy es sobre el que va a girar toda la trama, un escrito suyo aparecido en el número quince de la revista Moustique en el que se recordaba a todos los caídos en la guerra y, sobre todo, a los niños Amigos de Spirou que fallecieron oponiéndose a la ocupación.

El guion de Morvan, a pesar de las circunstancias, está lleno de momentos tiernos y simpáticos, apelando a un humor sensible y a unas aventuras sencillas destinadas a un público juvenil. Bien es cierto que, toda la parte trágica de la historia, está ahí, mostrada al lector sin capas que puedan ocultar el horror de la guerra. Igualmente agradable es el estilo de dibujo empleado por Evrard y Bekaert, cuyo trazo cartoon y de línea simple consigue encandilar desde la primera viñeta, imprimiendo un tono conmovedor al relato que le sienta de maravilla. Esta primera entrega consigue arrojarnos algo de optimismo entre tanta melancolía y tristeza, un logro digno de mención por parte de los autores que nos dejan con ganas de leer más en el futuro acerca de estos entrañables personajes.

Los amigos de Spirou Volumen 1
Jean-David Morvan y David Evrard. Nuevo Nueve. 20,00 € (72p.) ISBN: 9788419148728

Turno de Cartem Cómics, otro de esos rincones dentro del panorama editorial español donde la BD cuenta con un sitio de excepción. Recientemente hemos podido leer el segundo y último volumen de Frente al muro, uno de los títulos que mayores loas consiguió acumular durante el 2022 por parte de crítica y fandom. El drama carcelario y autobiográfico en el que se narra de manera descarnada la vida de Jean Claude Pautot consigue sobrecoger al lector debido a su crudeza y a la cercanía con la que está narrada.

La dura travesía que el convicto Pautot sufre durante su existencia va a ser el punto principal sobre el que va a girar la obra, una crónica real que transcurre en las distintas localizaciones donde va a permanecer encerrado y las continuas huidas que lo tendrán siempre con un ojo en la nuca, vigilando cualquier movimiento sospechoso que tenga lugar cerca de él. Con esta premisa, resulta lógico que el guion haga especial hincapié en el mundo de la delincuencia y el día a día tras las rejas, un relato que comienza en uno de los barrios marginales de la periferia de París y continúa por reformatorios y presidios ya siendo adulto.

Aquella primera entrega nos mostraba a un personaje con el que era muy complicado empatizar, causando un rechazo hacia su persona provocado por un comportamiento cuya tendencia es la de delinquir. En este segundo volumen, Pautot, prosigue con su eterna huida mientras que tendrá que librar una lucha interna en la que se debatirá entre seguir el camino correcto o buscar una forma de libertad cueste lo que cueste, contrastes que página a página van formando, como si de un puzle se tratara, un vívido retrato del protagonista.

La estructura sigue el mismo esquema que en la anterior entrega, una narrativa dividida en ocho capítulos en los que dará buena cuenta de distintos hechos pertenecientes a la biografía de Pautot. No van a faltar los saltos temporales que van desde la juventud hasta la madurez en los que se pueden apreciar las decisiones tomadas por el protagonista y las consecuencias que van a tener en un futuro donde el sacrificio y el dolor van a estar presentes en una interminable lucha por la supervivencia. Especial relevancia va a tener todo lo que se nos cuenta acerca del comienzo de una carrera delictiva y una serie de situaciones que no harán más que empeorar su posición como su estancia en la Legión Extranjera Francesa, momento en el que aprenderá el manejo de explosivos, o las complicaciones surgidas al intentar compatibilizar una vida fugitiva con otra familiar.

La inclusión de aspectos más cercanos, como ese intento de mantener una relación amorosa, hace que todo cobre mayor profundidad y sensibilidad, permitiendo que, ahora sí, podamos sentir algo de empatía por Pautot, algo que no ocurría en la anterior entrega. Resulta también bastante llamativo la cantidad de localizaciones en los que se desarrolla la acción, una serie de lugares en los que el delincuente deja huella de su capacidad delictiva a través de buena parte de Europa hasta ser detenido en Alemania.

El trabajo de Laurent Astier a la hora de ilustrar las vicisitudes de su compañero no puede ser más destacable. El inteligentísimo uso del color que hace dota a las páginas de una identidad única, sabiendo el lector dónde y cuándo situar la acción en cada momento (tono cobre para los hechos pasados y tristes, azul para las fechorías delictivas y verde para las estancias en la cárcel). Una forma muy original y efectiva de identificar cada capítulo dentro de un entorno más general. Frente al muro termina de la misma manera que inició su camino, manteniendo una tensión y una calidad que lo convierte en una de las propuestas más interesantes de los últimos años, un relato oscuro, claustrofóbico y redentor  que nos hará pensar en las consecuencias de nuestros actos.

Frente al muro Volumen 2
Jean Claude Pautot y Laurent Astier. Cartem Comics. 29,90 € (128p.) ISBN: 9788412640120

Dejamos a un lado el mundo carcelario y nos adentramos en el terreno de los espías con Los cinco de Cambridge, obra basada en un episodio verídico en el que un grupo de jóvenes estudiantes de clase alta pasaron a formar parte de una red de espionaje que jugaría un papel determinante en un momento muy concreto de la historia. Como suele ocurrir con Cartem, la opción elegida para publicar este título ha resultado ser la más acertada, optando por el integral de Casterman que recopila los tres álbumes de los que consta el relato (Trinidad, Broadway 54 y Los estanques del patriarca).

Como curiosidad, la pareja autoral compuesta por Valérie Lemaire y Oliver Neuray utilizan elementos aparecidos en su anterior trabajo, Los cosacos de Hitler. Sin ser imprescindible la lectura del primero para poder disfrutar en su totalidad el segundo, sí que vamos a poder encontrar una conexión en el personaje de Anthony Blunt, protagonista que narra la historia a Kolia y John, nombres importantes en Los cosacos.

Donald Maclean, John Cairncross, Kim Philby, Guy Burgess y el mencionado Blunt fueron los integrantes de esos cinco de Cambridge. Como si de una entrevista se tratara, Blunt va a ejercer de narrador, retratando las andanzas de grupo a lo largo de medio siglo. Momentos clave para ellos como el cambio que supuso protagonizar protestas estudiantiles en las que se luchaba por la igualdad social y la libertad sexual, a ser reclutados por la NKVD rusa (Comisariado del Pueblo para Asuntos Internos de la Unión Soviética). ¿Su misión? Convertirse en agentes dobles para conseguir información del MI6 (Servicio de Inteligencia Secreto británico).

Partiendo de una historia real, el tono que va a imperar a lo largo del volumen difiere de los actuales blockbusters pertenecientes al género. El tono se acerca más al romanticismo áspero de Le Carre que a las piruetas estratosféricas de Ethan Hunt, por lo que podemos hacernos una idea de lo que nos ofrece Lemaire y Neuray. Cada uno de los tres actos está ambientado en una época distinta, momentos como la ascensión del fascismo en la década de los treinta, la Segunda Guerra Mundial en los cuarenta y la Guerra Fría durante los cincuenta / sesenta. El paisaje perfecto para que personajes, localizaciones e información tengan su correspondiente presentación y desarrollo para que la lectura gane en interés y complejidad.

Todo ello convierte a Los cinco de Cambridge en un ejercicio didáctico bastante importante, exigiendo al lector que esté atento ante los numerosos detalles y elementos que conforman el retrato global. Los acontecimientos, los personajes históricos y toda la carga de realidad van a jugar su papel correspondiente, empleando para ello una objetividad que añade la mesura necesaria para no mostrar situaciones irreales o distorsionadas que puedan desorientar al lector y llevarlo a equívoco en relación a algunos de los eventos narrados.

Nadie puede negar la calidad del guion escrito por Lemaire, con un ritmo pausado que centra su atención en los diálogos de los personajes, las traiciones y las intrigas entre todos ellos, consigue atrapar a un lector que va a poder deleitarse con unos textos cargados de información, proporcionando un contexto rico en detalles con el que situar cada escena. Detalles todos estos que quedan reflejados de manera inmejorable gracias al tremendo trabajo realizado por Neuray. El artista recrea de forma fehaciente el vestuario de la época al igual que el paisaje de los lugares donde se desarrolla la acción, ayudando a identificar fácilmente cada una de las localizaciones. Regusto clásico para un volumen que da al lector lo que promete, calidad, entretenimiento y una lectura que nos ayudará a conocer más sobre un episodio de tremendo interés histórico.

Los cinco de Cambridge
Valérie Lemaire y Oliver Neuray. Cartem Comics. 32,00 € (152p.) ISBN: 9788412493399

Facebook
Twitter
LinkedIn
Pinterest