¿Mejor el libro o la peli?

La cuarta edición de ‘Rodando páginas’ busca
conectar el mundo de la literatura con la
producción audiovisual

BASADO EN la novela… y la película comienza trasladando a la pantalla el universo creado en las páginas de un libro. La literatura siempre ha sido fuente de guion de cine y este le ha devuelto el favor haciendo inmortales a algunos personajes que gracias al celuloide han entrado en el imaginario popular. Además, esta relación ha permitido mantener miles de conversaciones bajo un mismo tema, pues quién no se ha preguntado alguna vez cuál es mejor, el libro o la película.
Pero esto no va de elegir uno u otro, sino de unir libros y películas, porque se celebra ahora la cuarta edición de Rodando páginas, los libros van a las pantallas. El objetivo es buscar libros que sean susceptibles de pasar a producción cinematográfica. “Si tienes un libro con potencial para adaptarse a la pantalla, inscríbelo aquí”, dicen los organizadores de la propuesta en su web. El plazo para presentar propuestas concluye el 18 de enero y a partir de ahí, un comité de expertos seleccionará las diez obras a las que encuentre mayor potencial y el mes de marzo se presentarán. El objetivo es que estas obras sean llevadas en sesiones de corta duración ante productoras, televisiones, plataformas y otras empresas del sector para que evalúen la posibilidad de llevarlas a las pantallas. El evento está organizado por la Asociación Madrileña Audiovisual (AMA) y la Federación de Gremios de Editores de España (FGEE) con la colaboración de la Comunidad de Madrid.
La edición de 2020 contó con la presentación de catorce obras entre las que se encontraban El verano en que mi madre tuvo los ojos verdes, de Tatiana Tibuleac; El calentamiento global, de Daniel Ruiz, y Listas, guapas, limpias, de Anna Pacheco. En la sesión del año 2019 se vieron libros como Black, black, black, de Marta Sanz; El asesino tímido, de Clara Usón o Final feliz, de Isaac Rosa. En la primera edición hubo títulos como No llames a casa, de Carlos Zanón; El asesino de Pitágoras, de Marcos Chicot, o Las efímeras, de Pilar Adón. Los promotores de la idea dicen que funciona y lo cierto es que el sector audiovisual y las plataformas buscan contenidos, buscan historias que contar y ahí pueden estar.

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