Las editoriales del Reino Unido se quejan de las dificultades en la exportación de obras independientes al continente europeo tras el Brexit

Según informa The Bookseller, la situación de las obras independientes en el Reino Unido no es buena. Tras el Brexit, cajas y más cajas de libros de autores indie esperan a ser exportados a Europa, provocando retrasos en las entregas a los lectores europeos. Con el cambio de las normas comerciales entre naciones tras el acuerdo de salida del Reino Unido de la Unión Europea, los editores denuncian dificultades para cumplir los plazos y hacer llegar sus libros a los consumidores.

Uno de los ejemplos del informe procede de Alemania: los paquetes enviados desde el Reino Unido regresan a las Islas Británicas con la indicación de que el número EORI (Número de Registro e Identificación de Operadores Económicos) está caducado. Otro problema radica en la dirección de entrega, que a menudo se envía a domicilios particulares y no a universidades o empresas, como estaba previsto.

Sin embargo, el problema no se limita a las entregas; la cuestión va más allá y abarca también el coste de las exportaciones. La empresa de reparto DHL, uno de los gigantes de la exportación, ha dicho que el coste es mucho mayor y que no podrá mantener este modelo de reparto durante mucho tiempo. Las adversidades del transporte marítimo podrían crear un problema aún mayor de presupuesto y tasas.

«Como solución alternativa, podemos enviar una copia impresa y encuadernada de libros individuales, ya que pueden ir como «páginas impresas» y no incurren en derechos de aduana ni papeleo», dijo un portavoz de la empresa. «Obviamente, las copias encuadernadas no son lo ideal y en algunos casos no son apropiadas, pero si necesita que algo llegue a Alemania y un PDF no le sirve, ésta puede ser la única manera».

Andrew Franklin, director general de Profile, una editorial británica independiente, explicó a Bookseller que el problema no es la idea del Brexit en sí, sino cuestiones que van más allá: «Una y otra vez, como todas las editoriales, nos encontramos con trabas burocráticas, tiempo y dinero que se pierden por el canal mientras intentamos hacer llegar los libros al continente. Esto es algo profundamente perjudicial para nuestras exportaciones a Europa».

Karen Sullivan, editora de Orenda Books, declaró que la exportación a la UE está siendo «una pesadilla» para los independientes, con importantes retrasos que afectan a las ventas.

Los costes adicionales y el papeleo individual provocan «retrasos en las aduanas» y reducen considerablemente las ventas. «Vender desde nuestro sitio web a países de la UE ahora también es casi imposible», dijo. «No puedo decirle cuántos libros se han devuelto. Así que sin acuerdos comerciales, una libra muy volátil, problemas continuos con el transporte marítimo ─y su coste asociado─ no tenemos un resultado feliz. Este ha sido un año muy malo».

Kevin Duffy, cofundador de Bluemoose, afirma: «Exportar desde la isla del Brexit es una pesadilla para todos. Costes extra, retrasos… y por eso no estamos suministrando pedidos individuales de clientes a la península, y dirigiendo a los clientes a Gardners: pero estoy seguro de que Amazon está recuperando parte de las ventas perdidas».

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