La censura bajo el lema «Los libros ocultos» protagonistas del Encuentro Nacional de Booktube en la FIL de Guadalajara

La censura no tiene lugar en la literatura, y cuando se ejerce contra ella suele tener resultados inesperados. Asimismo, es importante separar la realidad de la ficción. Acerca de estas ideas, y sobre cómo han afectado su forma de percibir la literatura a la hora de recomendar libros, dialogaron Annie Peña, mejor conocida como Anniereads; Jorge Haro; y el escritor español Nando López; en el Encuentro Nacional de BookTube, que tiene como escenario la Feria Internacional del Libro en Guadalajara, dentro de FIL Joven.

El encuentro arrancó hablando sobre la censura en la literatura y de las diferentes maneras que utilizan los medios para generar esos límites a los textos. Como ejemplo se tomó la novela de López, La edad de la ira, cuya historia retrata la vida de Marcos, un joven de 16 años que comete un parricidio. Después, las investigaciones muestran cómo el machismo, la homofobia, y los maltratos desencadenaron este suceso. Esta novela, a la que se le hizo una adaptación de televisión, la trataron de censurar los medios españoles, relacionándola con una matanza propiciada por un estudiante a su familia. Y aunque las historias no tenían relación alguna, en los medios se culpó únicamente al autor, acusándolo de «promover el asesinato».

Pero lo importante es saber manejar la información: después del alboroto causado por los telediarios en España, los jóvenes, en vez de alejarse de esta novela, quisieron comprarla aún más, en parte gracias al gran trabajo de marketing de la editorial, afirmó el autor. Esto, añadió, vino a demostrar que los lectores saben separar la realidad de la ficción, y que un evento no tiene relación con el otro. Asimismo, mencionó cómo la política patriarcal ha dogmatizado en los últimos siglos a la población, haciéndoles pensar de una manera en específico, negándoles el acceso a un pensamiento crítico.

Otro ejemplo dentro de la prohibición de la literatura es Orgullo y prejuicio, de Jean Austen. Jorge Haro comentó que en esta época las mujeres tienen ya un espacio libre de limitaciones en donde los techos de cristal se desmoronan. Recordó que en su tiempo, Austen tuvo que usar un seudónimo masculino para atraer la atención que se merecía su obra, porque ninguna editorial le daba la oportunidad por su género.

Anniereads agregó que hoy día no solo las mujeres poseen más espacios en la literatura, también aparecen más textos inclusivos y se fomenta un nuevo canon literario alejado de pensamientos retrógrados.

Para finalizar, los tres comentaron que ningún libro  debe ser censurado, por más que vayan en contra de una ideología, pues para tener una visión crítica del mundo es necesario conocer ambas caras de la moneda, ya que sólo así se podrá avanzar en la búsqueda de una sociedad sin prejuicios.    

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